La Escuela N° 112 “Alejandro Abel Conesa” se prepara para vivir un acontecimiento histórico: el próximo 1 de septiembre cumplirá 100 años desde su creación. Para celebrar el centenario, la comunidad educativa organizó un amplio cronograma de propuestas que se desarrollarán durante varias semanas y buscarán reunir a estudiantes, familias, exalumnos, exdocentes y vecinos.

En diálogo con La Portada, la directora Gladys Ramírez explicó que el 1 de septiembre se realizará el acto central, con la presencia de autoridades y diferentes generaciones que formaron parte de la institución.

“Vamos a invitar a las autoridades, a los vecinos, muchísimos exalumnos y exdocentes. Será el acto formal donde se van a colocar placas y habrá agasajos para esta comunidad educativa”, expresó.

Sin embargo, la celebración irá mucho más allá de esa jornada. “Hemos decidido hacer el mes de cumpleaños de la 112, entonces organizamos muchísimas actividades para poder abarcar a los distintos sectores que forman parte, de una manera u otra, de la escuela”, destacó.

Entre las propuestas se encuentran una cena show aniversario, un encuentro de danzas, una megaferia y un agasajo destinado a mujeres de los barrios Ceferino y Matadero, de donde proviene buena parte de la matrícula. También se realizará una caminata y carrera inclusiva, buscando incorporar al deporte dentro de los festejos.

Ramírez destacó además la importancia de las instalaciones de la institución, utilizadas permanentemente por diferentes organizaciones y disciplinas deportivas. “La 112 es un lugar de mucha apertura donde pasa muchísima gente todas las semanas. Tenemos el SUM que es como el segundo polideportivo de Esquel y eso hace que tengamos un lugar privilegiado y muy demandado para diferentes actividades”, señaló.

Una escuela con sentido de pertenencia

A medida que se acerca el centenario, la institución comenzó a recuperar historias y testimonios de quienes pasaron por sus aulas. Muchos de esos relatos reflejan cómo fue transformándose el establecimiento educativo a lo largo de las décadas. “Nos hablan de esa salamandra, de la leña, de lo que costaba calefaccionar el lugar. Cuentan que todos desde la casa tenían que traer un palo de leña para aportar a la calefacción”, relató Ramírez.

Más allá de las dificultades de otras épocas, hay un elemento que se repite en las historias: el sentido de pertenencia y comunidad. “Todos los exalumnos aluden a esas situaciones de construcción comunitaria, de ir a ese lugar a estar juntos y compartir. Un alumno decía que la escuela era un lugar de abrigo en todos los sentidos: de abrigo emocional, en el aprendizaje, un lugar de encuentro”, recordó.

También aparecen en la memoria colectiva “ese olorcito al mate cocido”, los recreos, los actos escolares y los docentes que dejaron una huella. “Todos buscan su aula, sus bancos, sus recuerdos. Tienen muy claro quién fue su seño y recuerdan las anécdotas de los recreos, de los actos, del reto de la directora, del que se portaba mal, del que se portaba bien o del que bailaba en todos los actos. Son situaciones cotidianas que nos encanta recuperar y escuchar”, expresó.

La historia de la 112 guarda además una particularidad vinculada al cine: algunas escenas de la película El Maestro Patagónico, protagonizada por Luis Sandrini, fueron filmadas en sus instalaciones, un acontecimiento que también forma parte de la memoria de la comunidad educativa.

“Hoy tenemos una escuela que tiene una luz especial”

Ramírez recordó que cuando asumió la conducción en 2013 comenzó un proceso para fortalecer nuevamente el lugar de la institución y poner a la enseñanza en el centro de la actividad escolar. “Empezamos a trabajar con el equipo directivo y docente en volver a recuperar el lugar de la escuela, el lugar central de la enseñanza, que es el rol fundamental que tienen las escuelas del país”, explicó.

A partir de allí comenzaron a construir diferentes proyectos bajo principios como la educación para la paz, la resolución pacífica de conflictos, el diálogo, la recuperación de la cultura de los pueblos originarios y la valoración de la lectura.

“Hoy tenemos una escuela que tiene una luz especial. Capaz que lo digo porque soy la directora, pero siempre mi comunidad me ha cuidado y yo he cuidado a mi comunidad. Me quieren mucho y los quiero mucho”, manifestó.

El centenario tendrá para Ramírez un componente especialmente emotivo, ya que será su último año como directora luego de más de 13 años al frente de la institución y 34 años de trayectoria docente. “Es mi despedida también, este es mi último año, entonces para mí es especial”, reconoció.

Al repasar el camino recorrido, la directora puso especialmente el foco en los estudiantes y en el trabajo realizado para fortalecer sus posibilidades y expectativas de futuro. “Me costó muchísimo empoderar a mis niños, decirles que eran capaces, que las cosas se podían lograr. Empezamos a demostrarles que podíamos plantearnos un sueño y lograrlo con esfuerzo. Todo en la Escuela 112 se hace con trabajo, nada es gratuito ni fácil, todo lo luchamos, nos movemos y lo logramos”, afirmó.

En ese sentido, aseguró que uno de sus principales deseos es que los estudiantes puedan continuar formándose una vez finalizada su etapa escolar.

“Mi sueño máximo es que todos los niños de la 112 vayan a los institutos y a las universidades, que sean futuros profesionales. Siempre les digo: ustedes pueden ser el futuro intendente, el futuro arquitecto, el futuro médico, la enfermera o el policía, y tienen que ser en eso lo mejor, para volver a la comunidad, apostar al bien común, ayudarnos y ser solidarios”, expresó.

Para Ramírez, los estudiantes son precisamente el mayor patrimonio de la institución. “Cuando estoy medio bajoneada o pasan cosas, me pongo a charlar con algunos de ellos y me hacen recordar: ‘Yo estoy acá por esto, por estos chicos’. Me cambia el humor y empiezo de vuelta”, aseguró.

De cara a septiembre, Ramírez invitó especialmente a quienes pasaron por las aulas de la 112 a sumarse a los festejos y compartir sus recuerdos. “La idea es que todos los exalumnos nos puedan visitar durante el mes o acercar sus testimonios. Queremos hacer una recopilación de relatos”, adelantó.

A las puertas de cumplir un siglo, la Escuela 112 se prepara así para recuperar su historia y celebrar su presente, reuniendo a las distintas generaciones que construyeron una institución que, como sintetizó uno de sus exalumnos y recuperó su directora, supo ser durante décadas “un lugar de abrigo en todos los sentidos”.