El descubrimiento se realizó en la Cova de les Teixoneres, en Cataluña, donde Heidi Hammond, científica de Esquel, participa desde hace años en investigaciones sobre neandertales y fauna prehistórica.
La arqueóloga esquelense Heidi Hammond integra el equipo internacional que protagonizó uno de los descubrimientos paleontológicos más importantes de los últimos años en España: el hallazgo de dos esqueletos completos de rinoceronte de aproximadamente 200.000 años de antigüedad en la Cova de les Teixoneres, en la localidad catalana de Moià.
El descubrimiento fue presentado por investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y del IPHES-CERCA, quienes llevan adelante desde hace más de dos décadas las excavaciones en ese yacimiento. Los restos pertenecen a la especie Stephanorhinus hemitoechus, conocida como rinoceronte estepario, y presentan un estado de conservación excepcional, pese al paso de doscientos mil años.
Según los responsables del proyecto, estos son los únicos esqueletos completos documentados hasta el momento en la península ibérica, mientras que solo existen otros tres casos similares registrados en Europa: dos en Alemania y uno en Italia.
Además de los rinocerontes, durante la campaña aparecieron restos de otros grandes mamíferos, entre ellos un caballo, un uro y al menos tres osos, junto con herramientas líticas y una punta elaborada en hueso, considerada sin precedentes para ese período prehistórico. Los investigadores intentan determinar ahora si los animales fueron aprovechados por grupos neandertales o por grandes carnívoros como hienas, osos cavernarios o lobos.
Los científicos explicaron que este hallazgo permitirá comprender mejor los cambios climáticos ocurridos entre hace 200.000 y 75.000 años, cuando distintas especies de rinocerontes fueron reemplazándose a medida que Europa atravesaba importantes transformaciones ambientales.
Las excavaciones en las cuevas de Teixoneres y del Toll continuarán hasta el 22 de julio y forman parte de proyectos financiados por la Unión Europea, la Generalitat de Catalunya y el Ministerio de Ciencia e Innovación de España.
La campaña arqueológica reúne especialistas de instituciones de España, Portugal, China y Argentina. En ese equipo internacional participa Heidi Hammond y Leandro Zilio, investigadores del CONICET e investigadores asociados del Instituto de Diversidad y Evolución Austral, IDEAus-CONICET.
También forman parte del Laboratorio Patagónico de Antropología, Arqueología e Historia, LaPAAH-FHCS-UNPSJB, y del Laboratorio de Investigaciones en Evolución y Biodiversidad, LIEB-FCNyCS-UNPSJB, ambos con sede en Esquel.
A su vez, integran el Laboratorio de Arqueología y Antropología de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, con sede en Comodoro Rivadavia.
Hammond y Zilio son los únicos investigadores de Argentina que forman parte del equipo de la Cova de les Teixoneres, una colaboración internacional dedicada a estudiar las formas de vida de las poblaciones neandertales que habitaron la península ibérica durante el Paleolítico medio.
Además, el proyecto analiza la dinámica de utilización de la cueva por parte de grandes carnívoros, como osos de las cavernas e hienas, y por otras especies.
Durante la campaña de este año, Hammond y Zilio trabajaron directamente en la excavación y recuperación de los restos de los dos rinocerontes, además de intervenir en el análisis de los huesos y de su estado de preservación.





















