Una propuesta educativa transformó el SUM de la institución en un campo de tulipanes, inspirado en los paisajes de la cercana localidad de Trevelin.
En el Jardín Maternal Nº 444 de Esquel, el espacio de usos múltiples (SUM) se convirtió en un escenario lleno de flores, colores y creatividad, a través de una propuesta que buscó acercar a los niños y niñas a uno de los paisajes más representativos de la comarca: los campos de tulipanes de Trevelin.
La iniciativa nació con el objetivo de transformar un espacio cotidiano en un ambiente que invitara a explorar, jugar, observar y experimentar. De esta manera, la ambientación no solo aportó un atractivo visual, sino que se convirtió en una oportunidad de aprendizaje significativo para las primeras infancias.
Desde la institución destacaron la importancia de valorar el entorno y acercar a los más pequeños a los paisajes, espacios y experiencias que forman parte de la identidad regional. En ese sentido, Trevelin y sus tulipanes fueron el punto de partida para recrear, simbólicamente, un rincón de la comarca dentro del jardín.
Entre flores, colores, juegos y mucha imaginación, el SUM se transformó en un pequeño campo de tulipanes en Esquel, donde los niños y niñas pudieron conocer, sentir y disfrutar de una experiencia pensada para aprender a través del juego.
“En el Nivel Inicial, también se aprende cuando nos dejamos sorprender”, es el espíritu que sintetiza esta propuesta, en la que la creatividad y el vínculo con el entorno se convirtieron en protagonistas.



















