En el marco de los Talleres Municipales de Arte, dependientes de la Subsecretaría de Cultura de Esquel, comenzó a desarrollarse “ContARTE una historia”, una propuesta de narrativa y arte visual destinada principalmente a personas adultas mayores, aunque también está abierta a otras personas mayores de edad interesadas en participar.
La iniciativa está a cargo de la educadora María Julia Aparicio, quien visitó La Portada para invitar a la comunidad a sumarse a este espacio libre y gratuito que propone recuperar relatos, mitos y leyendas del acervo patagónico, a partir del encuentro, la escucha y el intercambio entre los participantes.
Actualmente, el taller se desarrolla los martes, de 16 a 17.30 horas, en la sede vecinal del barrio 28 de Junio, y los miércoles, en el mismo horario, en la Biblioteca Municipal “Nicolás Avellaneda”, espacio que se incorporó recientemente a la propuesta. Las inscripciones continúan abiertas.
“ContARTE una historia” busca recuperar historias que forman parte de la memoria colectiva de la región y, al mismo tiempo, enriquecerlas con las experiencias personales de quienes participan.
“La propuesta consiste en el recupero de relatos, historias, mitos y leyendas del acervo patagónico. La idea es generar un espacio de encuentro, escucha y diálogo para que se haga más enriquecedor”, explicó Aparicio.
En ese sentido, destacó que muchas de estas historias cuentan con diferentes versiones, una característica que considera especialmente valiosa para trabajar en el taller. “No solamente heredamos esas historias que vienen de hace muchos años, que tienen muchas versiones y eso es lo interesante de ver. Hay leyendas que tienen un montón de versiones. La idea es recuperar esas historias, que no se vayan perdiendo y enriquecerlas con las historias personales de cada uno de los participantes”, señaló.
El encuentro entre vecinos es otro de los ejes centrales de la iniciativa. Para Julia, el taller también permite generar nuevos vínculos y ampliar los espacios de participación comunitaria. “Es un espacio para conocerse entre vecinos. Por más que estamos en un lugar chico, no siempre todos se conocen y la idea es que se puedan abarcar nuevos grupos”, sostuvo.
Sin conocimientos previos
Además del trabajo con relatos y narraciones, el taller incorpora diferentes lenguajes artísticos para que cada participante pueda expresarse de acuerdo con sus posibilidades e intereses. “Estoy muy contenta, el corazón del taller, que es el encuentro, se ha logrado. También tenemos una parte de producción artística. Si bien es una forma de expresarse a través del arte, no necesitamos tener conocimientos previos”, explicó la tallerista.
La propuesta tampoco exige conocimientos técnicos en narrativa o en disciplinas artísticas. El objetivo es que cada persona pueda participar desde su propia experiencia y encontrar una forma personal de expresarse.
Julia valoró especialmente el interés que despertó el espíritu de la propuesta entre quienes ya participan. “Me he encontrado que las personas que participan les interesa el espíritu del taller, esto de encontrarse, escuchar historias que me han llamado la atención que quizás no se conocen. Es muy enriquecedor escucharnos y respetar las individualidades de cada uno”, expresó.
En cada encuentro también se busca respetar los tiempos y las necesidades de quienes participan. “Hay días que las personas están más ávidas de hablar, otros que no. Eso también se respeta y es lo que también busco en el taller, que sea un espacio donde cada uno se sienta cómodo”, afirmó.
Cada encuentro tiene una dinámica particular y no es necesario haber participado de las reuniones anteriores para incorporarse. Las jornadas tienen una duración de una hora y media y las actividades van variando.
“Es una propuesta que les va a gustar. La idea es que se sientan cómodas y puedan disfrutar de esa hora y media de encuentro, diálogo”, invitó.
El taller es libre y gratuito y no requiere una asistencia estricta. Si bien se procura cierta continuidad para organizar los cupos, las personas pueden participar de uno de los espacios o de ambos.
Las personas interesadas pueden acercarse directamente a la sede vecinal del barrio 28 de Junio o a la Biblioteca Municipal “Nicolás Avellaneda”, según el día elegido, o comunicarse al 11 6493-3451 para realizar consultas, despejar dudas sobre la dinámica o solicitar información para inscribirse.
La invitación está abierta a todas las personas mayores de edad que quieran compartir historias, recuperar parte de la memoria patagónica y, al mismo tiempo, encontrar en el arte una nueva forma de expresión y encuentro con otros.





















