La militante por los derechos humanos y la diversidad trans, Andrea Caripán, cuestionó el voto negativo del edil durante la 15ª sesión ordinaria del Concejo Deliberante de Esquel, en la que se trató la declaración de interés municipal de la 7ª Marcha del Orgullo LGBTIQ+.

Andrea Caripán, militante por los derechos humanos y la diversidad trans, expresó su enérgico repudio a las declaraciones del concejal Rafael Crea del Blanco, de Juntos por el Cambio, durante la 15ª sesión ordinaria del Honorable Concejo Deliberante de Esquel.

El cuestionamiento surgió a partir del voto negativo del edil y de los argumentos que expuso para oponerse a la declaración de interés municipal de la 7ª Marcha del Orgullo LGBTIQ+.

A través de un comunicado público, Caripán sostuvo que la postura del concejal no constituye un hecho aislado, sino que, a su entender, reproduce discursos de violencia institucional y expresiones de rechazo hacia la diversidad, en sintonía con posicionamientos del Gobierno nacional encabezado por Javier Milei.

En ese sentido, remarcó que quienes ocupan cargos públicos tienen la responsabilidad de legislar para toda la ciudadanía y garantizar el respeto de los derechos humanos, especialmente de aquellos sectores que históricamente han sido vulnerados.

Desde su propia experiencia como mujer trans, Caripán también hizo referencia a las situaciones de discriminación que atravesó en Esquel. “Conozco en carne propia y viví de cerca lo duro que es habitar Esquel, sufriendo la discriminación más aberrante en esa ciudad”, expresó.

Otro de los puntos centrales de su cuestionamiento estuvo relacionado con la caracterización de la marcha como una expresión “político-partidaria”. Para la militante, esa interpretación deslegitima un espacio de visibilidad, reivindicación y reclamo de derechos.

Asimismo, cuestionó que el concejal calificara como una “vergüenza” el reconocimiento institucional de una movilización que expresa críticas a las gestiones gubernamentales. Al respecto, sostuvo que las instituciones públicas pertenecen a la ciudadanía y no a un partido político ni a un gobierno de turno.

“Lo que realmente constituye una vergüenza para la democracia es que un edil pretenda condicionar el reconocimiento del Estado a la simpatía o sumisión hacia un gobierno”, manifestó en el documento.

Caripán también defendió el derecho a la crítica y la disidencia como componentes fundamentales de la democracia y consideró que utilizar una banca legislativa para cuestionar los reclamos de la comunidad LGBTIQ+ representa un retroceso en materia de derechos humanos.

Finalmente, reafirmó su compromiso con la defensa de la igualdad, la libertad y las conquistas históricas del colectivo, entre ellas el Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género.

“El orgullo no pide permiso ni aprobación; el orgullo pide respeto”, concluyó Caripán, quien cerró su pronunciamiento con una consigna: “Derechos Humanos para todxs. Orgullo, memoria y resistencia”.