Durante la noche de ayer jueves y las primeras horas de hoy viernes, la Patagonia brindó un espectáculo astronómico singular. Con el cielo esquelense como escenario, un eclipse parcial de luna reunió a los amantes de la astronomía y a los vecinos curiosos que desafiaron el clima para observar el fenómeno.
El evento comenzó a visualizarse pasadas las 23:30 horas, momento en que la sombra de la tierra empezó a ocultar de forma progresiva el disco lunar. Sin embargo, la observación no estuvo libre de dramatismo ya que densas formaciones nubosas cruzaron el cielo de manera constante, permitiendo contemplar el eclipse únicamente de forma intermitente.
Pasadas las 0:45 de hoy, y acompañadas por unas breves gotas de lluvia que le aportaron un toque místico a la velada, las nubes terminaron por cubrir la noche, cerrando el marco de esta cita astronómica.
La fotografía que acompaña esta nota refleja la evolución del fenómeno a través de un minucioso collage. En él se aprecian tomas secuenciales capturadas a intervalos de 12 minutos, inmortalizando el paso a paso de la luna cruzando la penumbra terrestre a pesar de las inclemencias del tiempo. Un recordatorio más de que, aun cuando el clima patagónico impone sus reglas, la naturaleza siempre se las arregla para regalar postales memorables.
Como datos de interés, alrededor del 93% al 96% del disco lunar ingresó en la umbra, que es la zona más oscura de la sombra de la tierra. El punto máximo ocurrió cerca de la 1.13 horas de la madrugada.
Debido a la gran cantidad de superficie eclipsada, la luna adoptó una marcada tonalidad rojiza o cobriza, un efecto popularmente conocido como “Luna de sangre”.
El fenómeno se pudo disfrutar de una vista simple y no requirió el uso de telescopios ni protección ocular especial.



















