La obra “Agua Quemada”, una pieza escénica de autoficción escrita e interpretada por Jairo Bedoya, se presentará el viernes 28 de agosto a las 21 horas en Antártida Argentina 417 de Esquel. La entrada tendrá un valor de $15.000 y las reservas pueden realizarse al 2945 557251.
La propuesta aborda la migrancia al sur del sur, la memoria y el dolor a partir de una experiencia personal atravesada por el conflicto colombiano. En escena, Bedoya recupera voces, recuerdos y heridas vinculadas con el cuerpo y el territorio, en una puesta que propone un recorrido íntimo por las marcas que deja la historia personal y colectiva.
Sin recurrir a artificios, el actor comparte su presencia escénica como parte de un ritual en el que el pasado se vuelve materia y encuentra nuevas formas de expresarse. La obra transita temas como la guerra, el cuerpo entendido como campo de batalla, la vergüenza, el olvido, el dolor, el recuerdo y la niñez.
“Agua Quemada” se sitúa en un pueblo de la cordillera de la Patagonia argentina y recupera voces, lugares, historias y memorias asociadas a las cicatrices de un cuerpo y a la experiencia de un país atravesado por más de medio siglo de conflicto.
La obra surge de un profundo trabajo de exploración sobre la memoria y el dolor que implica para Bedoya su origen y su territorio. En palabras del actor y dramaturgo: “Ser colombiano es nacer con una herida puesta. Oro, agua y sangre”. Desde allí, la propuesta pone en escena aquello que permanece en la memoria y que, con el paso del tiempo, puede volver a abrirse.
Equipo artístico
La actuación y dramaturgia están a cargo de Jairo Bedoya, con dirección de Darío Castro e iluminación de Federico Murtagh Santos de Souza.
La obra fue seleccionada como suplente en el Selectivo Provincial de Chubut 2022 y recibió una Mención a la Dirección Teatral para Darío Castro y una Mención a la Interpretación Artística en Espectáculo Unipersonal para el actor Jairo Bedoya.
La presentación en Esquel propone así un encuentro con una obra que combina memoria, territorio y experiencia migrante para construir, desde la escena, un relato íntimo sobre las heridas que atraviesan los cuerpos y las historias.




















